Veamos:
Podemos decir que son orgánicas por que su formación se dio por depósitos de sedimentos de origen vegetal o animal.
Cuando pensamos en el término «piedra» de inmediato lo relacionamos con los minerales, pero ahora vamos a hablar de las que no lo son pero que aún así, son consideradas piedras en joyería como semipreciosas.

AMBAR
El ámbar es una resina fósil izada que surge de la savia de los árboles y que es producida por ellos para su protección.

Se encuentran en colores diferentes en la gama de los amarillos a anaranjado oscuro. Pueden tener en su interior burbujas de aire, fragmentos de vegetales o insectos.

 

Imagen tomada de Google

CORAL
Es un animal marino de origen esquelético y que se agrupa en comunidades conformando arrecifes, los cuales tardan miles de años en crecer.

Imagen tomada de Google.
Tienen diferentes formas (ramas, dedos y otras). Miden entre 20 y 40 cm, y su color puede ser rojo claro, rosa o blanco y tener textura mate, aunque puede adquirir brillo al ser pulido.

 

 

 

Imagen tomada de Google

 

PERLA
Las perlas se producen dentro de un molusco similar a la ostra.
Como se forma? Podemos de decir que de manera accidental.
La ostra se clasifica entre los «Bivalvos» (cuerpo formado por dos cubiertas). De esa manera cuando un cuerpo extraño se introduce en el molusco, este reacciona y cubre muy lentamente aquella partícula con una sustancia llamada nácar, proceso que puede tardar hasta 10 años.

 

 

Después de la anterior información, te animaría a adquirir una bella y exclusiva joya con una «piedra» natural semipreciosas pero orgánica? Sin duda una joya encantadora!!!

Angela Fajardo
@lamandalera